CARTA ABIERTA A LOS COMPATIOTAS DE LA MATRIZ ALAUSI CON SUS PARROQUIAS Y ANEJOS

Por Jose Saguay

Reciban el saludo fraterno de un coterráneo con muchas limitaciones de expresar frente a frente de la problemática de Alausí y aún más, cuando estamos a la puertas de unas elecciones que elijirán al nuevo alcalde y concejales que dirigirán los destinos de Alausí por cuatro años.

Alausi es uno de los cantones más antiguos del país que por luchas políticas intestina de los partidos polícos, el centralismo gubernamental del palacio de Carondelet y a la provincia que pertenecemos han estancando el progreso de nuestro cantón.

Alauseños todos, esta vez es la oportunidad de demostrar que hay capacidad, conciencia de elegir , como respuesta al desgobierno de ocho años en que vive Alausí y muchas parroquias y anejos con problemas de vivienda, educación,salud y trabajo y que decir de su infraestructura urbana con sus necesidades básicas de agua potable, luz, acantarillado vías y transporte como parte del buen vvir organizado de los grupos humanos asentados en Alausí, parroquias y anejos.

Para estas elecciones es una necesidad de participar con un plan de trabajo con políticas a corto, mediano y largo plazo que defina la solución del cantón y es responsabilidad del pueblo para ganar estas elecciones por una vida mejor.

la respuesta encontraremos difundiendo en las calles, de casa en casa, plazas y cualquier escenario dando a conocerel programa de trabajo que conlleve a conformar la unidad con los partidos políticos buscando una coincidencia en sus programas de trabajo y ajenos de la imposición partidaria para salir a chimbear en las eleciones y perder la oportunidad de ganar con la alianza que podría ser poder en beneficio para el Cantón Alausí.

Y en conocimiento que existe una estructura política AcuerdoAlausi, anhelo que acuerdo Alausi, se fortalezca se haga una realidad dejando alado intereses personales , el pueblo y los precandidatos por diferentes partidos político accedan participar por un plan de trabajo por Alausi, respaldando la candidatura a la Alcaldía al Sociólogo William Palalcios. Si no doy a conocer conocer su currículum porque el pueblo lo conoce, las parroquias y los hermanos indígenas saben su labor realizada es su período cuando fue Alcalde.

Alauseños el triunfo es vuestro Y Acuerdo Alausí, les ofrece la oportunidad al ir unidos a las eleciones.

Por un Alausí mejor, por un Alausí con Representación. ………..Viva la Unidad Alauseña

¡ Despierta Alausí ........Despierta !

IMAGEN CALLELARGALAUSI
IMAGEN CALLELARGALAUSI
TOMADO DEL PERIODICO ECOS DEL CHANCHAN
TOMADO DEL PERIODICO ECOS DEL CHANCHAN

 

Memoria de quienes tuvimos la suerte de viajar en tren

 

Recuerdos de la mayor parte de la gente y los escribo para que no se pierda la memoria. La memoria nos es útil para seguir viviendo cada día, nos dice en todo momento quiénes somos y nos alumbra el camino del presente y del futuro

 

Hay memorias particulares y memorias colectivas. Hoy recojo nuestra memoria que son nuestros recuerdos, incluso el recuerdo de nuestros padres y abuelos. Les invito a recordar lo que era un viaje a bordo de las viejas locomotoras con olor a petróleo.

El tren marco un tiempo importante en la vida de los alauseños. Fue el único medio por donde podíamos conectarnos a las grandes y pequeñas poblaciones. Pero lo más fascinante era viajar hacia el puerto principal.

El reloj marca las nueve de la mañana. Todo es bullicio y ajetreo en los andenes de la estación ferroviaria. Gente de toda condición social, ataviada de sus mejores galas, se apresta a la llegada del

monstruo de acero Maletas, cajones, cartones repletos del exquisito pan alauseño, no podían faltar, el obligado equipaje que debía llevar a familiares y amigos. Acercarse a la boletería para adquirir el ticket, de primera para los más adinerados y de segunda para la mayoría. A lo lejos se oye el silbato de la maquina que anuncia su llegada. El corazón palpita, ante la inminencia de su próximo arribo.

Nuestros padres advierten la necesidad de estar listos para escoger los mejores asientos, de ser posible hacia la ventana, para contemplar el bello paisaje que representa observar el precipicio que forma la Nariz del diablo. Una pitada, anuncia que el tren va a partir y comienza el viaje. Luego de treinta minutos divisamos en la profundidad de la encañonada que forma la unión de los ríos Alausí y Guasuntos la estación de Pistishi. Ahí nos esperan pasajeros que se han movilizado desde Chunchi y más poblaciones sureñas.

Aquí degustamos el mejor hornado que se pueda encontrar en todo el país. Seguimos nuestro recorrido y nos aprestamos a pasar por tres túneles construidos en roca viva. El segundo túnel es el más largo, nos obliga a detener la respiración. Luego llegamos a la estación de Huigra. Es ya el medio día. Suben y bajan vendedores ofreciendo el clásico

arroz con huevo una nueva pitada y aceleramos nuestra ingesta de alimentos. El tren sigue su viaje pasando a uno y otro lado del torrentoso Chanchan. Muchos puentes debemos pasar hasta cuando llegamos al sub trópico. Poco a poco nos despojamos de nuestras prendas. Se siente el olor clásico de los platanales. Arribamos a la población de Bucay. Nos ofrecen frutas propias de la costa. Se siente un calor húmedo y penetrante. Desde aquí todo es diferente, el tren debe atravesar la planicie que representa la costa a gran velocidad (40 kilómetros por hora) pasamos por muchas poblaciones, se distinguen Naranjito, Milagro, Yaguachi. Son las seis de la tarde, una última pitada nos dice que estamos llegando a nuestro destino, Durán. A cuidar las maletas. Los amigos de lo ajeno, disfrazados de cargadores aprovechan el tumulto. En la orilla divisamos un inmenso rio es el Guayas. El legendario vapor Galápagos nos traslada al otro lado del rio y llegamos a Guayaquil, nuestro destino final.

Fuente: El Gonzalino, alausi, Domingo 04 de julio de 2010.

Órgano informativo de la asociación de profesores y empleados Gonzalinos.

La imigracion Alausena a USA

 

Name: gil ramos-La inmigracion alauseña a USA

E-Mail: gilramos7@yahoo.com

Mensaje: Esta generalmente aceptado que después de la llegada del ferrocarril en Septiembre de 1902, el hecho más importante en el siglo 20 en la historia de Alausí empieza a mediados de la década de los 60 en una espectacular coincidencia con el inicio de la crisis en el sistema ferroviario y en una respuesta natural a cambios profundos en la leyes de inmigración en los Estados Unidos de América ya que en 1965 y auspiciado por Edward “Ted” Kennedy se eliminó el sistema que promovía la inmigración Europea, para reemplazarlo por un sistema que favorecía la inmigración de individuos y familias desde Centro y Sud-América. En aquel escenario la primera ola-aunque, talvez la palabra ola es inapropiada para describir los esfuerzos individuales- de inmigrantes alauseños que empezaron a arribar a Estados Unidos de América, un proceso que se intensifica a partir de los 90, el punto de llegada fue el área metropolitana de New York y New Jersey, especialmente en el área de Newark, que para aquellas épocas tenía ya la tradición por casi 150 años, de ser el hogar de inmigrantes empezando con los Irlandeses que llegaron alrededor de 1820, continuando con Alemanes, Italianos, Judíos, Chinos, Polacos, y más recientemente a inicios del siglo 20 Portugueses y Españoles. Agréguese a ello la significativa población de africano-americano que empieza a emerger en los años 40(resultado de la depresión y crisis económica de los 30), además de un nuevo importante flujo migratorio de portugueses en los años 60. A inicios de los años 80 empieza la llegada de los brasileños, y empezando el siglo 21, ahora el turno de establecerse y consolidarse es de los ecuatorianos, y en nuestro caso de los Alauseños como un grupo inmigrante con presencia dominante en Newark, New Jersey, hogar probablemente de la mayor comunidad alauseña-americana en los Estados Unidos de Norte América. Su vibrante pasado industrial, el puerto, aeropuerto, la cantidad de trabajos en la construcción y en el área de servicios hacen de Newark el lugar para inmigrantes y la tierra de oportunidades para cada generación. "Es como el Jardín de Infantes para cada grupo que tiene que venir", dice Charles Cummings Historiador de Newark. En un intento de explorar nuestro pasado para explicar el presente y planificar un futuro mejor para nuestras familias especialmente en lo relacionado con nuestro desarrollo social, cultural, político y económico, vale la pena reflexionar acerca del los aproximadamente 40 años desde que las primeras ola de inmigrantes alauseños llegaron al área metropolitana de New York y New Jersey. La lucha por la existencia en aquellas épocas debido a las aparentemente difíciles condiciones económicas y la espectacular estructura geográfica de Alausí, fueron el medio ambiente que indudablemente moldeo y preparo el carácter y personalidad de el alauseño en diferentes maneras, especialmente aquellos rasgos notables como: austeridad, heroísmo, valentía, coraje, arrojo al punto diría yo, algunas veces, de la imprudencia, y tal vez el que sería uno de la rasgos más fuertes y nobles: el intenso amor a su tierra, y a sus familias. No puede ignorarse los profundos sentimientos católicos y cristianos como guías espirituales sin faltar por supuesto la inestabilidad política y económica como resultado de la falta de compromiso de nuestros líderes con valores como justicia, libertad y tolerancia. Las justas ambiciones y expectativas de la población alauseña en búsqueda de aquellos valores definitiva y categóricamente, negados no solo para ellos sino también para sus familias, más la aparente carencia de oportunidades económicas crean el perfecto escenario para la inmigración las cuales no eran ideales ya que no existieron ofertas (visas de residentes en USA) de empleo seguras con salarios competitivos u ofertas de vivienda baratas y decentes o algún tipo de subsidio para cubrir los gastos del viaje, esto podría ser visto desde la perspectiva económica como un regalo de capital humano, o para otros menos radicales como una inmigración económica voluntaria(auto-exilio) que rechaza el sistema socio-económico local vigente, sin embargo es así como un grupo de visionarios y emprendedores alauseños en base a esfuerzos personales en su mayoría, otros en cambio como grupo bajo el “liderazgo” de Jorge Marchán-"el licenciado Marchán"-como se lo conocía en aquella época, en una acción que yo personalmente aparte de noble y justa, la considero heroica, a mediados de los 60, empiezan a emigrar a los Estados Unidos de América, particularmente al área de Newark, New Jersey. Como en muchos casos las fuerzas de cambios históricos en Ecuador han venido siempre de afuera de sus fronteras. Alausí no podía ser la excepción - de un evento anunciado ya en el que sería el himno de inmigrante alauseño a lo largo y ancho no solo de Estados Unidos sino del mundo entero: "El Cóndor Mensajero". Es así como en la primera ola de inmigrantes encontramos a: César Soria, Modesto Molina, Bolívar Campos, Julio Vivar, Ricardo Guerrero, Edmundo Guerra, Luis Hernández, Oswaldo Robalino, Carlos Cuesta, Manuel Ortíz, Jorge Vallejo, Bolívar Hernández, Raúl Ramírez, Edisón Cattani, Gil Níama, Jorge Guerra, las Hnas. Guadalupe, Nelly Velasco, Alba y Sergio Riofrío, Guillermo Coral, Alba Alicia Cadena, Guillermo Fiallo, Carlos Campos, entre otros, los mismos que una vez que saborearon aquellos valores intangibles y que definitivamente les fueron negados en nuestra sociedad, como justicia, libertad y la aparente más representativa: oportunidades económicas vieron desde esta perspectiva su futuro y el de sus familias con mayor confianza, seguridad y estabilidad, seguramente dudaron unos, pero la mayoría de aquellos en un tiempo muy corto trajeron a toda su familia inmediata, y en muchos casos, también a sus padres, hermanos, cuñados, primos, aunque internamente siempre pensando en el ansiado retorno. Más tarde, cuando Estados Unidos de Norteamérica atravesaba una de las épocas de mayor inestabilidad en su historia por la impopular guerra en el Vietnam y el movimiento por los derechos civiles que culminó dramáticamente con los asesinatos, si asesinatos!!! del líder afro-americano del movimiento por los derechos civiles El Reverendo Martin Luther King el 4 de abril de 1968 seguido casi inmediatamente por el de Robert “Bob” Kennedy el 6 de Junio de 1968-momentos después de su proclamación como candidato oficial del partido demócrata a la presidencia de Estados Unidos - resultado de lo cual Newark, New Jersey entre otras de las tantas ciudades a lo largo y ancho de los Estados Unidos se encontraba con un tremendo y monumental déficit de mano de obra, con viviendas, edificios y fábricas semi-abandonadas, en ruinas, semi-destruidos y con el imperio de la ley el orden al borde del colapso resultado concreto de las profundas transformaciones y del despertar del movimiento por los derechos civiles de Julio de 1967 que obligo al abandono de estas áreas por parte de grupos mayoritarios de raza blanca, prácticamente esta área era una real zona de guerra y se encontraba abandonada y en ruinas; es estas condiciones!!!!! , en esas condiciones!!!! en lo que llamaríamos la segunda ola de inmigrantes alauseños, otro grupo significativo a fines de los años 60 e inicios de los 70, pero, esta vez “no en busca de placeres abandonaron Alausí y se encaminaron a Estados Unidos de Norte América”, llegaron y cargados de sueños, esperanzas e ilusiones entre los que puedo mencionar: Miriam y Almo Cattani, Bolívar, Carlos y Jorge Silva, Rogelio Vallejo(+), Luz Andrade, Manuel Rivadeneira, Miguel Bonilla, Efraín Benalcázar, Jorge Roldán, Justo Gavilanes(+), Gonzalo(+) y Alfredo Ramos, Octaviano Marchán(+), Carmela Cartagena, Ecuador Meza, Fausto Alulema, los Hnos. Jorge, Oswaldo y Marco Zurita, Hnos. Avecillas, familias: Vallejo, Andrade, Fiallo, Bayas, López, Araúz, Rodríguez, Sánchez, Roldán, entre otros y otras. El choque cultural resultado de “enfrentarse” o incorporarse o integrarse a la sociedad no solo líder y por consiguiente la más exitosa exponente de la democracia capitalista, sino también celosa diría yo celosísima guardián y protector del mismo, donde el mercado y el consumo son la fuerza motriz de la sociedad con su lado pragmático el capitalismo “salvaje” donde la regla de oro es el enriquecimiento de pocos y el empobrecimiento de muchos, donde por supuesto existen legítimos ganadores y perdedores resultado del proceso “lógico y justo” de “la destrucción creativa” materializada en la ejecución de medidas económicas “dolorosas” pero necesarias como por ejemplo los “lay-offs” o despidos con la consiguiente reducción de empleados debido al incremento de la productividad, el cierre de las fabricas(“factorías”) y por supuesto el eterno, incondicional, privilegiado e indiscriminado apoyo a la industria financiera representado por Wall Street donde palabras tales como: reformas, regulación, control, transformación, balance del poder, ética y moral son excepciones y la intervención del estado es solo necesaria y requerida cuando son necesarios los frecuentes y masivos rescates financieros, desde luego, sin beneficio de inventario que permitan mantener salarios del orden de millones de dólares al año a sus ejecutivos altos y medios; pero, por el otro lado, una sociedad donde también existe, y bastante, corrupción política y pobreza en todos los niveles sociales, pero, para el caso de la pobreza ya no vista como la carencia de un vehículo o el acceso a servicios básicos tales como agua, alimentación o vestuario, sino desde el lado del desempleo, subempleo(part/time), autoempleo, el nivel de “riesgo” del individuo en el sistema financiero con lo cual prácticamente se le niega acceso a uno de los componentes claves de la democracia occidental capitalista: los servicios y productos financieros, agregese a esto trabajos con niveles de remuneración bajos o temporales, la dependencia forzada si tiene “el privilegio” de acceder de la asistencia pública llamada también la red social (consistente de subsidios gubernamentales masivos pero no suficientes para alimentación, vivienda, salud, educación, vestuario, energía y transporte), para complementar necesidades básicas dentro de límites prácticamente imposibles para garantizar niveles de sobrevivencia dignos y decentes, peor aún para desarrollarse, crecer y perseguir el “sueño americano”, jornadas laborales largas en condiciones no imaginables, altísimos niveles de contaminación ambiental, no acceso a servicios médicos y de educación; es decir todo un conjunto de valores diferentes que incluyen otro idioma, en aquellas épocas otra moneda y el más cruel, sutil e intangible: la discriminación y el racismo (prácticamente una nueva forma de esclavismo), todos estos valores marcaron un dramático y brutal contraste con nuestros valores y principios lo cual resulto difícil, casi imposible de manejar y absorber. Parecería que la aventura no tendría posibilidades de sostenerse, pero como en todas las guerras y batallas, grandes o pequeñas a lo largo de la historia de la humanidad, el "factor humano", una vez más jugaría un factor determinante, pues el coraje, fortaleza, determinación, ética de trabajo, y fe, combinados probablemente con un poquito de angustia, desesperación, suerte y la reafirmación de la generosidad y apertura de grupos liberales dentro de los Estados Unidos de América - aunque no al nivel de otros grupos inmigrantes, ya que ciertamente nuestra contribución o rol fue únicamente en términos de cubrir a cualquier costo el déficit de mano de obra en trabajos de bajos niveles de ingreso y alto riesgo (vital y probablemente estratégica para revitalizar la economía no solo del área sino de los Estados Unidos), que por cierto además de barata estaba y está totalmente desprotegida laboral y socialmente- pudieron más. Cuarenta años han pasado, nuevas olas de inmigrantes han continuado en los 70, 80 y especialmente a fines de los 90. De aquellos pioneros inmigrantes Alauseños ya tenemos la 1ra y 2da generación de nacidos en Estados Unidos de América(alauseños-americanos). Como el ciclo de vida de todas olas inmigrantes en Newark que han seguido el mismo patrón. Ellos vinieron, los más exitosos y afortunados prosperaron (acumularon riqueza), construyeron están dos o tres generaciones y continuaron dejando parte de un rico legado cultural. Seguramente nuestro ciclo migratorio no será diferente. Nadie sabe de donde vendrá la próxima ola de inmigrantes dominante a Newark, pero una cosa es segura, todos los que vinieron a Newark en los pasados 190 años dejaron su huella, y los ecuatorianos y en nuestro caso los alauseños no seremos la excepción. Por otro lado queda también quedan flotando preguntas, que tarde o temprano deberán ser contestadas, quizá una auditoría moral acerca del costo/beneficio de este fenómeno: ¿Qué habría pasado con Alausí y su población de no haber ocurrido este fenómeno migratorio? Y la gran pregunta la cual creo nos debe obligar a reflexionar y profundamente acerca de la historia, caso contrario estaremos condenados a repetir los mismos errores. ¿Qué habría pasado con Alausí y el país mismo si este proceso se lo hubiese echo de una manera planificada, con una visión de largo plazo resultado de un esfuerzo combinado y de equipo entre todos los actores y bajo un real y legitimo liderazgo ?