Ese Alausi Dominical

 

Por: Edgar Calvache, JR.

equis1112@hotmail.com

 

Y me desperté de mañanita con tremenda gritería de las vendedoras del mercado. Por un lado se oía a los vendedores desgañitándose por vender.

­­—— ¡Naranja barata! ¡A cinco el pilo, a cinco! ¡Mandarina, dulce mandarina barata...! ¡Oiga si hay camarones, conchas, pescado fresco, Huanchiche, barbudo, bagre, boca chico!

Por otro lado el megáfono de la tienda “Plásticos el Monito,” propio del señor Quinteros, despertaba a todo el pueblo a seis cuadras a la redonda. Con un menú de serenatas matutinas que incluía el “polvorete,” “Ay Chávela,” “El canchis-canchis” y entre otras, también me gustaba tararear una de mis favoritas, esa que decía, “Ay Ay Ay Ay Ay Ay lo digo yo, fue el vaquero más autentico que existió.” Además de sus canciones, ofrecía una variedad de productos plásticos como vasos, tinas, regaderas, baldes, galones de uno, dos, tres y hasta cuatro litros. Y como si ese ruido fuera poco, desde lejos ya se escuchaba venir al señor Cesar Vallejo.

— ¡Lotería, el miércoles juega! ¡Universo, universo interesante! ¡Si hay la revista vistazo!

Con todos esos gritos, que iba pues uno a seguir durmiendo, y así perezoso, cabezón, lagañoso y fruncido bajaba las escaleras escuchando el último grito más feroz de todos, el de mi tía.

— ¡Despierta ve guambra descomedido, para que acompañes a la plaza; para que por lo menos ayudes a cargar el canasto!

Luego de haber metido mi cabeza en el chorro de agua fría, aparecía mi tía con peinilla en mano dispuesta hacerme su peinado favorito el “lamido he’ vaca con brillantina.” Y luego para agarrar fuerzas me senté a desayunar leche con Milo, dos enrollados del don Raúl Balseca y una tajadita de quesillo-cortesía de la comadre Targelia de Sibambe. Y antes de salir a la calle mi abuelo Enrique, metía su mano al bolsillo para darme mi domingo; luego se iba a ahormar un sombrero.

Apenas salía a la calle veía a todas las vecinas que con escoba en mano barrían su respectiva acera, “por eso quizás se llama el barrio de las brujas,” Decía entre mi. A lo largo de la calle, mientras saludaba a cada una de ellas, por ahí ya mi tía se agarraba a la conversación con otra vecina que subía la cuesta luego de hacer sus compras.

—Me muero vecinita, dejara pues algo para mí-usted ya creo que viene comprado toda la plaza.

—Calle, calle vecinita. Que ha de comprar todo la plaza con semejante carura de las cosas; los precios por la nubes, viera.

—No sabe ¿a como salió la zuscaleña, vecinita?

—A doscientos sucres el quintal, viera. Yo tuve que mitadear con la señora Lalita, me muero nos toco pelearnos con las revendonas; casi arranchando, viera. Pero eso si no le dimos gusto a las verdugas.

— ¿Me muero las peripecias que le toca a uno, no? Ojala avance a conseguir por lo menos una arrobita para el locro de nabos de hoy, vecinita. ¡Todo tan caro, me muero!

—Calle no mas, antes uno venía con cien sucres y compraba un quintal de papas, la carne, frutas, hornado y hasta sobraba para el cargador. Ahora uno viene con doscientos sucres y lo que va comprando es hierbas: toronjil, manzanilla, culantro, viera.

— ¡Bueno es culantro pero no tanto, vecina! ¿Y lo peor que ahora uno mismo tiene que venir cargando el canasto, no? ¡Y yo, con tremendo dolor de las caderas, viera! Por eso voy llevando al guambrito, como que este de vago ahí durmiendo, por lo menos que ayude en algo. Ahora tocara pues comprarle una bolsita de chochos o de capulí, para que no venga fruncido-guambra descomedido.

— ¿Y por qué no se toma una finalin para el dolor, vecinita? La finalin es santo remedio, viera.

— Ya me tomé dos finalines con agüita de toronjil y nada, viera. Yo soy devota de la anasin, no mas que ya se me han acabado viera. Ahorita voy a ir a la farmacia donde la señora Bertita, alhaja sabe ser conmigo por eso voy allá…

Y mientras continuaba el dialogo interminable entre la vecina y mi tía, por otro lado de rodillas hacía caminitos con un palito de helado entre los empedrados de la calle; para así poder empujar unas bolitas de cristal hasta un hueco llamado “el ushco.” A los pocos minutos, luego de haberse despedido por decima vez de la vecina; mi tía notó que yo había estado jugando en la tierra y me comenzaba a sermonear.

— ¡Levanta del suelo ve guambra cochino! ¡Revolcándose en la calle como perro, ahí donde se van cagando los burros y los caballos! ¡Y esas manos puercas! ¡Ahorita te has de meter esos dedos asquerosos en la boca y en la noche has de estar chillando con el dolor de garganta! ¡Chuta, y ahora primero se me ha acabado la Hidroset! Y todavía ese bonito pantalón blanco-dominguero se ha puesto. ¡Eh, ya está hecho un asco en un ratito! ¡Me muero, y donde también dejaría botado el canasto? ¡Chuta, de mañanita lo que quieres hacer dar un colerín, no?

Una hora más tarde llegamos a la plaza, yo con unas ganas terrible de orinar. Sin embargo aprovechando la muchedumbre, me escondí de mi tía para ir a comprarme una horqueta donde las Guasunteñas; con los cinco sucres que me había dado mi abuelo. Luego hecho el disimulado, regresé como si nada; escondiendo la horqueta entre mis calzoncillos, dentro del cierre de mi pantalón para que mi tía no me la confiscara. Me pare detrás de ella; pretendiendo que siempre estuve ahí para ver si me funciona, sin embargo, mi tía al verme me sermoneó.

— ¿Dónde fuiste ve guambra andariego? Un ratito que me descuido ¿ya volaste, no? ¡Pata caliente este, se va como perro sin dueño! ¡Por aquí no más le vi al roba-guaguas, ojala te haya visto para que te lleve en el costal hacerte hornado! ¡Por desobediente! ¡Yo aplaudiendo viera ido detrás del!

Nunca había viajado en costal y tan solo al ver a los puercos con un palo en la boca; tendidos en la bandeja, ya me comenzó a dar miedo. Mejor pensé en mi suerte de no haberme encontrado con el roba guaguas en ese trayecto, y por no darle tan bello gusto a mi tía me quede ahí quieto y cauteloso. Por otro lado, muy amablemente mi tía regateaba a una longuita de nicza.

— ¿A cómo vas pues ha dejar esta colcita, ve caserita? Veras que esta chiquita y rangalida.

—A cuatro sucres no mas, por ser a usted, patronita.

— ¿Cuatro sucres dice? ¡Me muero si chiquita no mas es, como vas pues a pedir semejante carura por esa miseria! ¡Y hasta con gusano creo que esta!

—Sucio no mas es, patronita.

— ¿Por qué pues tan caro, ve guambrita? Ya pareces a las revendonas, vos también.

— Lo que pasa es que subió la gasolina, caserita.

— ¡Chuta a las coles regaras pues con gasolina-más ocurrida, vos también! Bueno por la necesidad te pagare, pero eso si darás bien yapado las alverjitas, lentejitas y frijolitos que te voy a llevar o sino el próximo domingo ni me has de ver por aquí…

Y la regateada seguía, mientras por otro lado me subía por unas cajas de naranjas para visualizar desde arriba mejor toda la plaza; hasta alcanzar unos palos el cual colgaban unos canastos pertenecientes a una señora de huigra. Al ratito se percató mi tía que estaba colgado de esos palos y de un solo grito me bajó para sermonearme.

— ¡Baja de ahí ve guambra inquieto! ¡Me muero este diablo en botella sí que es el colmo de la travesura! ¡Cómo te vas pues a trepar en ese palo, ve! Ahorita se quiebra el palo; vas a hacer caer los canastos; y vas a tumbar el pilo de naranjas, veras. Y las morlacas semejantes que son, con esos mismos palos te han de dar por las patas, veras y yo no he de estar para defenderte; al contrario yo mismo cuando ellas se cansen, de las orejas te de jalar. ¡Chutas a quién saldría pues tan inquieto este guambra…?

Luego de haber oído la premonición de mi tía, trate de bajarme cautelosamente de esas cajas. Luego, el palo se rompió; lamentablemente pise un pedazo de fruta podrida y como de dos metros de altura caí como bruto al piso. Ahí tirado en el piso como sapo; adolorido en secreto para no demostrar el dolor a mi tía fue, razón precisa, para que mi tía me remate.

— ¡Ahí está dicho y hecho, ya tumbaste las canastas y las naranjas. Lo primero que digo ahí esta… ¡Suerte mejor que la dueña no está aquí, chuta soy capaz de darte con ese mismo palo-roto por necio-porfiado! ¡Anda escóndete mejor! ¿Ahí si pones esa cara de borrego yendo al camal, no?

Para evitar que me dé con el palo, me escondí detrás la carpa que había tumbado. Luego, sobando mis dolencias en secreto me fui desapareciendo de su vista. Por último hice una parada, donde no pude evitar de quedarme elevado frente a máquina que exprimía caña. Seguramente al verme boqui-abierto, el señor Estrada me pasó un vasito de jugo de caña y cuando termine me acorde que no tenia plata. Afortunadamente, él había sido amigo de mi papá y no me cobro nada. “Pajarito,” Recalcó amablemente y se retiro a seguir con su labor. Durante todo ese tiempo ya se me habían olvidado las ganas de orinar que tenía, pero el guarapito me estimuló. Así que con el alma en un hilo, fui caminando con las piernas casi amarradas en busca de un baño, pero de casualidad llegué hasta un puesto de un vendedor; quien vendía unas pastillas que eran buenas para el catarro, estornudos, moquera, moquillo, dolores de cabeza, de barriga, de callos. Era tan buena que curaba el espanto de las guaguas, el mal de ojo, el baile del san-vito, el colerín. Además vendía, amuletos de la buena suerte, el sígueme-sígueme, el amansa maridos, La Hidroset, malation para las pulgas, la naftalina y no sé que otros polvitos mágicos mas. Al mismo tiempo ya casi no aguantaba las terribles ganas de orinar, sin embargo ese vendedor me tenía cautivado por ver a “Nancy” la víbora de cien metros y tres cabezas que la tenía guardada en una maleta de cuero color café. A esa culebra la podía sacar en cualquier momento, y yo ya había esperado un buen rato como para perderme semejante espectáculo e irme de regreso donde mi tía. La expectativa era cautivante, y yo apunto de orinarme. Ya me estaba yendo del lugar, cuando de pronto el vendedor anuncio nuevamente por el megáfono que ya estaba a punto de sacar a “Nancy.” Así que me regrese a sentarme en un costal de papas; con las piernas cruzadas y haciendo puñete los músculos de la vejiga que estaban a punto de reventar. Ahí esperé, esperé y esperé, y la famosa “Nancy de tres cabezas” nunca apareció. La que si apareció furiosa y con una sola cabeza coloreando del calor, fue mi tía quién me fue halando de las orejas; mientras me iba sermoneando.

— ¿Qué haces aquí ve guambra descomedido?

—Estoy esperando a “Nancy” le dije.

— ¡Que Nancy, ni que ocho cuartos! ¡Aprende a limpiarte bien la nalga primero para que estés en busca de enamorada, culi-cagado este! ¡Ni los mocos se sabe sonar bien, y ya Nancy dice! ¡Me muero yo buscándote como loca por todo lado; llevando semejante canasto pesado; con semejante dolor de caderas y el señor sentándote hecho plasta, oyendo pendejadas! ¡He Bonito ayudante que me resulto, yo por mejor hacer te vengo trayendo! ¿Y para qué? ¡Adefesio! Camina que traigas un cargador, siquiera eso has de poder. ¡Nancy, adefesio!

Tanto tiempo esperando a Nancy, había perdido la noción del tiempo y como mi tía estaba tan enojada ni siquiera me atreví a escaparme de nuevo. Al llegar a un rincón de la plaza, avance a ver unos baños públicos y llegué a ellos de urgencia. Hasta casi me orino en la mano ya que el resorte de la horqueta se me había enredado entre mi calzoncillo de Batman y la entre-pierna. Afortunadamente, pude vaciar mis riñones con éxito y salir aliviado. Desde ahí alcance a ver un grupo de cargadores. Al mismo tiempo, me acorde que mi tía estaba tan enojada conmigo, que quizás ella me había preparado una emboscada con el roba guaguas. Y antes de que me caigan en guango, salí disparado; como alma que lleva el diablo. Al llegar al lugar donde estaba mi tía, le dije lo más honesto que pude que no había ni un solo cargador. Al parecer no me creyó, y se fue refunfuñando entre dientes.

— ¡Me muero! ¿A quién saldría tan mentiroso este guambra-descomedido? Y yo como premio todavía comprándole chochos, capulí, duraznos. ¡Descomedido este!

Mientras ella iba en busca de un cargador, yo saque la bolsa de chochos porque ya me había dado hambre. Al regresar llegó acompañada del Samuelito, quien llegó muerto de la risa, y yo todavía no sabía cuál era el chiste. Así que le dije que me dé la lección, y el alegremente respondió.

—La “S” con la “A” “MU,” La “R” con la “O” “DO…” “MUDO.”

De esta manera subimos por la calle Pedro de Loza hasta La Calle Larga, yo contento con mis chochos, el Samuelito seguía riéndose; como si cargar un canasto pesado y una arroba de papas a la espalda era para chiste, y finalmente mi tía quejándose del dolor de las caderas mientras subía la cuesta. Al llegar a la casa, la lora nos recibió con una bulliciosa bienvenida. “Lora Patoja” hablaba, reía y silbaba desenfrenadamente, mientras el Samuelito seguía riendo peor que la lora. Una vez en la casa luego de haber almorzado un locro de nabo, una ensalada de mellocos y un vaso he’ quaker, me fui al patio a ver si casaba un pájaro con mi horqueta. Sin embargo, después de unas cuantas disparadas me di cuenta que era un peligro para los demás. Casi había roto la ventana de un vecino; otra piedra había caído en un techo de alado, había quebrado un masetero de mi tía, y otra impacto en mi pulgar derecho, al punto que casi me saco la uña. Entonces decidí, practicar otro tipo de cacería menos peligrosa, la de lombrices. Aun recuerdo que me pase horas y horas haciendo huecos en el patio de mi casa y así pude capturar una gran cantidad de lombrices. La tarde estaba oscureciendo y vi a mi tía parada al filo del patio gritando que ya estaba la merienda lista.

— ¡Ya está servido! ¡Lavaraste esas manos que están hecho mugre! Y antes de sentarte a comer bajaras los zapatos para hacer lustrar, por la esquina ya viene el Gaspar. ¡Para que mañana no estés limpiando con babas y restregando en el pantalón, veras!

Llegue cansado a merendar unos deliciosos llapingachos de la Señora Luz Llangari, mientras la claridad de la tarde se perdía por el horizonte del Alausi dominical de ese entonces. El Alausi de los 80’s, y que quizás muchos no lo vivieron, sin embargo el lenguaje jacarandoso y coloquial todavía no pasa de moda y esas son las voces que retumban en mi mente.

 

AVENTURAS DESDE UN PAIS LEJANO

WILLIAM YEPEZ G.

HACE UNOS DIAS ATRAS, ENVIABA UN CORREO A MIS AMIGOS DE INFANCIA, EN EL QUE LOS COMENTABA PARTE DE LO QUE HA SIDO MI VIDA DESDE QUE SALI DE MI ADORADO "ALAUSI" EN FORMA DE POEMA LES DECIA QUE CUANDO UNO VIAJA DE ILEGAL A ESTE PAIS NO HAY LINEA AEREA QUE LO PUEDA TRAER DIRECTAMENTE,Y LES NARRABA LA RAZON Y ERA PORQUE CUANDO UNO VIAJA DE ILEGAL COMO LO DICE ARJONA EN SU CANCION "MOJADO" UNO EMPACA UN PAR DE CAMISAS, UN SOMBRERO, SIETE FOTOS Y LO QUE OCUPA MAS ESPACIO Y NO CABRIA EN NINGUN AVION SON LOS MILES DE RECUERDOS. PERO VALIENTEMENTE NOS ARRIESGAMOS A CRUZAR UNA FRONTERA EN BUSCA DE UN PORVENIR, CON SUERTE ALGUNOS LO LOGRAN Y OTROS POR COSAS DEL DESTINO NO LLEGAN A LOGRAR LA META, PERO EL CONSUELO QUE SIQUIERA LO TRATARON. HAN TRANSCURRIDO 27 AÑOS, DESDE QUE JUNTO CON MI ESPOSA EMPRENDIMOS AQUELLA TRAVESIA, PERO DE NUESTRA MENTE NUNCA LA HEMOS PODIDO SACARLA, PORQUE CUANDO UD, ATRAVIESA POR MOMENTOS DIFICILES Y DE ANGUSTIA NUNCA LOS PUEDE BORRAR. COMO QUE FUERA HOY RECUERDO CLARAMENTE CUANDO LLEGAMOS A NUESTRA PRIMERA PARADA (MEXICO) DESDE AHI EMPEZO LA ANGUSTIA NOS ROBARON EL DINERO A QUIENES  SALIMOS JUNTOS DESDE ECUADOR (TANO LOPEZ-CARLOS JACHO -Y NOSOTROS) TUVIMOS QUE ALIMENTARNOS POR SIETE DIAS DE TORTILLA VACIA Y UN REFRESCO, GRACIAS A LOS SUELTOS QUE NOS DEJARON LOS AMIGOS DISQUE DE LA JUDICIAL DE ESE PAIS. A LA SEMANA LUEGO DE RECIBIR AYUDA ECONOMICA DE FAMILIARES DE ACA, SALIMOS CON DESTINO A TIJUANA POR CIERTO MI ESPOSA Y YO YA QUE LOS DOS AMIGOS YA SE HABIAN ADELANTADO TANO LOPEZ RECUERDO NO QUERIA DEJARNOS PERO TENIA UNA ESPOSA QUE LO ESPERABA EN LOS ANGELES Y ERA LOGICO QUE DEBIA CONTINUAR EL VIAJE. EN TIJUANA LLEGAMOS EN UN TRANSPORTE QUE ME RECORDO CUANDO YO LE ACOMPAÑABA A MI GRAN HERMANO Y AMIGO EDUARDO MUÑOZ(+)AHI FUE CUANDO MAS AGRADECIA HABER RECIBIDO CURSO DE CONTROLADOR, YA QUE ME SIRVIO PARA PONER EN PRACTICA PORQUE CUANDO LOS AGENTES DE ADUANA SE SUBIAN AL BUS YO ME BAJABA DISQUE A CHEQUEAR LAS LLANTAS Y TODO GRACIAS AL CHOFER QUE SABIA QUE VIAJABAMOS CON LA IDEA DE CRUZAR LA FRONTERA Y SE OFRECIO DARNOS UNA MANITO DE ESA FORMA. LA CRUZADA DE LA FRONTERA FUE ALGO DIGAMOS PARTE DE CURIOSIDAD E INGENUIDAD, DIGO ESTO YA QUE LA SEÑORA QUE ERA EL CONTACTO LLEGO AL HOTEL Y NOS LLEVO A COMER, LUEGO EN SU CARRO NOS TRASLADO A LAS FALDAS DE UN CERRO NOS DIJO, SI VEN ALLI ESTA LA FRONTERA HAGAN COMO QUE SON NOVIOS Y PASENSE AL OTRO LADO DE LA MALLA. INGENUAMENTE HICIMOS LO QUE ELLA NOS DIJO Y CUANDO NOS VIO AL OTRO LADO SE MARCHO Y NOS DEJO SIN SABER QUE TENIAMOS QUE HACER, ESO FUE COMO A LAS 6 DE LA TARDE DE PRONTO IBA LLEGANDO GENTE Y SE JUNTABA EN LA CIMA DE AQUEL CERRO, PASABAN LAS HORAS Y MAS GENTE LLEGABA HASTA QUE A ESO DE LA 3 DE LA MAÑANA ALGUIEN QUE HACIA DE COYOTE DIO LA VOZ QUE TENEMOS QUE EMPRENDER LA CAMINATA, ASI LO HICIMOS CUANDO COMO A LOS 30 MINUTOS DE ESTAR CAMINANDO Y DESENDIENDO LADERAS LLEGAMOS A UN CRUCE DE LINEA FERREA Y SE ENCENDIERN UNAS LUCES POTENTES, ERAN LOS CARROS DE IMIGRACION QUE SE LANZABAN CONTRA NOSOTROS Y APRENDIAN A LOS QUE MAS PODIAN,LA SUERTE Y EL DESTINO HIZO QUE EN ESA SITUACION DE PRONTO VIMOS UNA CASA Y ALGUIEN EN LA OBSCURIDAD NOS LLAMABA Y NOS INDICABA QUE ENTRARAMOS EN EL PATIO DE AQUELLA CASA. LO HICIMOS Y EN EL INTERIOR DEL PATIO HABIA UNA ALCANTARILLA TAN GRANDE QUE SE PODIA INGRESAR DE PIE, SIN PENSAR DOS VECES ENTRAMOS Y EMPEZAMOS A CAMINAR ERA TAN OBSCURO Y MIENTRAS MAS SE CAMINABA SE IBA HACIENDO MAS PEQUEÑA LA ALCANTARILLA, TENIAMOS QUE CONTINUAR GATEANDO Y NO PODIAMOS RETROSEDER PORQUE HABIA MAS GENTE ATRAS DE NOSOTROS. SI ALGUNA VEZ PUEDEN VER LA PELICULA "EL NORTE" O LOS QUE LA VIERON PUEDEN TENER UNA IDEA DE LO QUE LES ESTOY NARRANDO. FINALMENTE LLEGAMOS AL OTRO LADO QUE FELICIDAD,UN CARRO NOS TRANSPORTO HACIA LOS ANGELES, AHI NOS ESPERABA OTRO GRAN AMIGO EDISON "FAROLITO" LARA. QUIEN NOS RECIBIO EN SU CASA,POSTERIORMENTE NUESTROS AMIGOS DE INFANCIA Y VECINOS DEL BARRIO ANTONIO-LUIS Y VIRGILIO CUESTA, JUNTO CON DOÑA EMERITA DE CUESTA, NOS DIERON HOSPEDAJE HASTA QUE LUEGO EMPRENDIMOS EL VIAJE FINAL HACIA NEW JERSEY. HAN TENIDO QUE TRANSCURRIR 27 AÑOS PARA QUE YO ME ATREVA A CONTAR NUESTRA TRAVESIA, PERO CREANME QUE LO HAGO CON EL UNICO OBJETIVO, DECIRLES QUE NO TODO ES ORO ACA EN LOS ESTADOS UNIDO, NI QUE TAMPOCO TODOS TIENEN LA SUERTE DE VIAJAR DIRECTO Y CON PAPELES LEGALES Y SABEN QUE ME SIENTO SATISFECHO DE HABER CRUZADO LA FRONTERA Y HABER VIVIDO VARIOS AÑOS DE ILEGAL, SABEN PORQUE, POR QUE SOLAMENTE ESTANDO DE ILEGAL SE PUEDE VALORAR EL SACRIFICIO DE HABER TRIUNFADO EN UN PAIS TAN LEJANO, CLARO QUE PARA ESO TUVIMOS QUE LLORA UN MAR DE LAGRIMAS, PORQUE SI ALGUIEN QUE ESTA O ESTUVO ALGUNA VEZ DE ILEGAL Y DIGA QUE NO HA LLORADO, NI SU MISMA MADRE SE LO VA A CREER... AMIGOS PAISANOS ESPERO NO HABERLOS CANSADO Y SI LO HICE MIL DISCULPAS, PERO SI UD, ALGUNA VEZ EN SU VIDA SE ATREVE A CONTAR LO QUE LE HA SUCEDIDO Y SI NO ES NADA DE LO QUE TENGA QUE ARREPENTIRSE NI AVERGONSARSE, SU ALMA SE LO VA A AGRADECER POR HABER DESFOGADO UN SENTIMIENTO QUE LO TENIA GUARDADO, UN ABRAZO.