DATOS CURIOSOS

Un Alcalde soñador

Martes 31 de diciembre del 2002

William Palacios Molina

William Palacios Molina, Alcalde de Alausí, quiere rehabilitar el ferrocarril.
William Palacios Molina, Alcalde de Alausí, quiere rehabilitar el ferrocarril.

William Palacios Molina quiere hacer la revolución. Es el Alcalde de Alausí y como tal se siente comprometido con la reconstrucción del pasado histórico, económico y social de su cantón.

 

En tono educado y pacífico se proclama el líder de un “municipio participativo”, cuya finalidad principal será “recuperar la autoestima de los pobladores, haciendo conciencia de lo que somos y de hasta dónde podemos llegar si nos lo proponemos”. Así se lo ha hecho saber a su pueblo. “¡Eso sí, hay que eliminar el paternalismo!”, enfatiza.

 

Palacios ha delineado planes a corto, mediano y largo plazo para rescatar del olvido lo que él llama “el patrimonio universal” y ubicarlo “en el espacio que le corresponde”.

 

Su principal misión es recuperar el valor histórico del cantón. Alausí está ubicado a 2.374 metros sobre el nivel del mar y a 84 kilómetros de Riobamba. Ocupa gran parte de la hoya que lleva su nombre y que también se conoce como Chanchán.

 

Es un pueblo milenario a juzgar por los hallazgos que se han efectuado en sus tierras. Sus calles empedradas y sus viejas edificaciones, de hasta 150 años de antigüedad, le dan un singular aspecto.

 

La Nariz del Diablo, el segmento más complicado y pintoresco de la ruta del ferrocarril, es otro de los atributos que ofrece Alausí; pero sin el ferrocarril, es como tener a una bella mujer encerrada en casa. Así lo entiende Palacios y por ello su primer plan será reactivar la línea férrea de la ruta Huigra-Alausí, a fin de incentivar el turismo. Sin embargo, su ambición máxima es rehabilitar todo el trayecto y darle constante mantenimiento. Solo de esa manera poblados enteros recuperarán su movimiento comercial y económico.

 

Palacios quiere llamar así la atención de los inmigrantes alauseños que se encuentran en Venezuela, Colombia, Estados Unidos y Europa, para que inviertan en la industria del turismo.

eluniverso.com

El Lector opina

Martes 29 de Mayo.. Entrevista con el Alcalde de Alausí (Frecuencia Latina, Alausí )

Ausencia de una real rendición de cuentas de cara a la comunidad.

 

 

Parte de nuestra identidad como alauseno es llamarnos a aceptar es que en muchos casos hay grandes falencias administrativas, y preguntarnos como en los casos, en que la responsabilidad de las caídas en rendimiento y calidad de vida de nuestro municipio en los últimos años se le carga a sus habitantes por falta de cooperación. cuando en realidad lo que hay es apatia y errores en la gestión administrativa y una ausencia de liderazgo conciliador que permita llegar al consenso con la comunidad.

Como ciudadano me surge interés es por obtener información relevante del polémico viaje del alcalde de Alausi a los EEUU. Primero porque solo veo una escasa publicación del municipio donde informan a manera superficial que se asistió a un desfile promoviendo turismo y el modelo de gestion. Pero Además del evento cual fue la agenda programada, que se hablo con las comunidadades acerca de sus inquietudes de los proyectos inconclusos que frenan el desarrollo que afecta tantas familias y al mismo turismo incluyendo las profundas falencias del cantón, esperaríamos que algo positivo saldría de este viaje o salir de dudas tener mayor claridad y asumir que solo fue acto de presencia.

Lo que se logra percibir es que el Sr. alcalde Clemente Taday ha pretendido postularse como el principal promotor del destino turístico de nuestro cantón al viajar a los Estados Unidos, con el fin de promover las relaciones públicas y turísticas a favor de nuestro cantón. Sin embargo la realidad es que para asumir ese gran reto de impulsar el turismo y como catedrático lo socializo con los alumnos, se requiere mas que palabras estrategias innovadoras para movilizar recursos y generar verdaderas soluciones al municipio.

Sin embargo, a lo largo de su administración han surgido críticas por diversos sectores de la comunidad, al dudar no solo de su gestión sino de los resultados de este viaje, mas cuando la población por lo que sabemos y he leido ha manifestado en general inconformidad y mas si los gastos salen de los recursos públicos. Quizá las críticas serían menores, si se presentarán ante la comunidad, no sólo los resultados tangibles del viaje; sino también la rendición de cuentas y dejar de pretender que la comunidad no tiene derecho a informarse, porque hay opiniones en el sentido, que en vez de gastar en viajes, ese dinero debería ser utilizado para obras que tanto hacen falta.

Pienso que seria conveniente una alcaldia abierta, conciliadora que contribuya al desarrollo humano, contemplando los aspectos sociales, promoviendo la participación ciudadana, proporcionando seguridad, limpieza y embellecimiento de la ciudad, dotandola de los servicios públicos necesarios, que tanta falta nos hace. 

 

Correo electrónico

Lic. Luis F. Jacome

luisfjacome@hotmail.com

El tren llegó a la ciudad de Alausí por vez primera en septiembre de 1902

Muchas vidas se perdieron en la construcción de lo que ahora es llamada obra maestra de la ingeniería ferroviaria ya que permite al tren avanzar en zig-zag dentro de la roca.

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La construcción del ferrocarril del Ecuador abrió la brecha de ochenta años de vida republicana conservadora, y propició la concepción de un Ecuador entero que se inauguraba a sí mismo desde una red de comunicación.

El precursor de la obra fue el presidente Gabriel García Moreno, quien inició este proyecto después que la Asamblea Constituyente de 1861 autorizó la contratación de empresas nacionales y extranjeras para que se construya la línea férrea.

En 1895, siendo presidente Eloy Alfaro, se estableció contacto con los técnicos norteamericanos Archer Harman y Edward Morely, representantes de una compañía americana interesada en la construcción del “ferrocarril más difícil del mundo”, como se le llamó en la época.

Establecido el acuerdo, la empresa “Compañía de Ferrocarriles de Quito y Guayaquil” comenzó la construcción en 1899. La vía del tren alcanzó finalmente el gran obstáculo llamado la “Nariz del Diablo”, una pared de roca casi perpendicular. Muchas vidas se perdieron en la construcción de lo que ahora es llamada obra maestra de la ingeniería ferroviaria ya que permite al tren avanzar en zig-zag dentro de la roca, hacia delante y hacia atrás hasta alcanzar la altura que le llevará por sobre esta roca hacia la ciudad de Alausí. El tren llegó a la ciudad de Alausí por vez primera en septiembre de 1902 y a Riobamba en julio de 1905.

A partir de aquí la construcción fue fácil. El punto más alto en la ruta – Urbina, a 3604 metros – se alcanzó al finalizar el año de 1905 para, dos años y medio más tarde, en junio de 1908, hacer su entrada triunfal en Quito, donde el ferrocarril fue recibido con bombos y platillos, laureles y flores así como con grandes celebraciones populares.

Algún tiempo más tarde, en septiembre de 1915, se inició la construcción del ferrocarril entre Sibambe y Cuenca. Los trabajos avanzaron lentamente hasta 1930 cuando el tren arribó a la estación de El Tambo. En agosto 1945 el tren llegó a Azoguez y finalmente, el 6 de marzo 1965 fue inaugurada oficialmente la línea de ferrocarril hasta Cuenca.

Una de las mayores atracciones en Ecuador y en la provincia de Chimborazo constituye este llamado “ferrocarril más difícil del mundo”. Este tren parte desde Riobamba y atraviesa lo que se denomina “la Nariz del Diablo”, que soporta un descenso impresionante hacia un pronunciado acantilado.

El destino final del viaje es la ciudad de Alausí. Originalmente el destino final era la ciudad de Duran en la provincia del Guayas, pero algunas partes de la vía han sido destruidas a través del tiempo por el fenómeno climatológico de “El Niño”.

Las autoridades locales reconstruyen constantemente las partes afectadas para recuperar el comercio en la región y ofrecer a los turistas la posibilidad de realizar el viaje completo hasta Durán.

Desde sus inicios, la gran obra enfrentó serias dificultades que obligaron a realizar nuevos trazados viales y negociaciones para su construcción, pero la decisión y fe de Alfaro hicieron posible la construcción del Ferrocarril Trasandino Nacional con el apoyo incondicional del norteamericano Archer Harman, quien con profesionales nacionales y extranjeros, trabajadores ecuatorianos y más de 4.000 jamaiquinos, construyeron la sorprendente Nariz del Diablo para unir la costa con la sierra ecuatorianas.

fuente:trenandino.or